25.6.10

Fin de semana

La rabia es áspera y salada como sangre,
y hay que tragarla tragarla tragarla
para que nadie vea que nadie
¿Vale
la pena?
Saberlo es la grandeza que no tengo.
En este pequeño tiempo de caminos torcidos
nada es pequeño.
Y sin derecho a la derrota
porque no hubo combate
pero sí heridas.

(Helena Ramos, de Río de sangre será mi nombre)

3 comentarios:

Lady Mondegreen dijo...

Me gusta la corporalidad de la rabia en este poema.

Gracias por compartirlo.

justiciapoética dijo...

Buena definición poética de la rabia. Abrazos.

El gato sin bombín dijo...

Y es que no es lo único que hay que tragar tragar, quedan cientos de cosas que, muchas veces, debemos pasar sin preguntar qué es.