31.3.14

38

Tengo la dicha fiel
y la dicha perdida:
la una como rosa,
la otra como espina.
De lo que me robaron
no fui desposeída;
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida,
y estoy rica de púrpura
y de melancolía.
¡Ay, qué amante es la rosa
y qué amada la espina!
Como el doble contorno
de dos frutas mellizas
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida.




(Gabriela Mistral, Riqueza)

16.3.14

NO ES EL AMOR EL VUELO

No es el amor el vuelo.

Es lo que va despacio
elevándose apenas, flotando como espuma
adherida, adherida.

Es lo que arrastra el agua sin ahogarlo.

La rama verde de cualquier diluvio,
lo que guarda humedad de los diluvios
porque se hundió y flotó.

Es lo que no se ahoga entre lo ahogado.

Soplo de aire
que hiende las aguas
y enseña la primera
corteza de la tierra.

Es lo que lleva esa mujer, flotando,
cuando encuentra a ese hombre, flotando,
para quedar, pie firme,
hasta donde las aguas, el pedernal del viento,
el oriente o el norte,
ya no han de separarlos.

Es lo que abriga en las cuevas del hielo;
lo que les nace en hijos
que se distinguen de los monos ágiles
porque saben que temen
y no saben que aman.

Lo que les nace en hijos
que se distinguen de los pájaros
porque saben que vuelan
y no saben volar,
son las flores que brotan
adheridas espumas de la tierra.

Es la carrera de los conejos,
relámpago entre la hierba,
latido ahogado
en las profundidades
de las cuevas.

No es el amor el vuelo.

Es lo que va despacio
de oriente agua a norte viento
y fuego, y tierra,
y flor.

Es el estrecho abrazo
bajo la misma manta
que produce los días.

Abraso sol y tierra,
y las manos que se abren.

Es tierra, vida, madre:
son los vientres
en donde asoma el rostro de la muerte
y pasa
como ceniza leve
que flota en el agua.

Ceniza que remueve el viento,
que corona al fuego,
que calienta
en el manto de la tierra.




(Dolores Castro, de Soles)

24.2.14

TEMPORARY DIVE









I fell down in that hole again

I am a lump of jelly

I am a dead fish



I look up at the blue sky

And I know that it's just

A temporary dive



Sometimes we tip toe

Sometimes we run

Sometimes we wander while

Looking at the sun

Sometimes we tip toe

Sometimes we run

Sometimes we wander while

Looking at the sun



Sitting on the cold dirt floor

I want to finish the counting of days on the walls

I build a ladder from broken wish bones

And square-shaped stones

That my friends threw down in the hole



Sometimes we tip toe

Sometimes we run

Sometimes we wander while

Looking at the sun

Sometimes we tip toe

Sometimes we run

Sometimes we wander while

Looking at the sun



And even though I read maps to avoid them

They change location every day

And somehow all of my traces they vanish

But shall one stay put

Shall one lay low

Shall one not go

Just to avoid this hole



Sometimes we tip toe

Sometimes we run

Sometimes we wander while

Looking at the sun

Sometimes we tip toe

Sometimes we run

Sometimes we wander while

Looking at the sun

11.2.14

Pescadores

 

Pescadores, es triste que la duda haga inútil toda pesca milagrosa.




(Pedro Prado, de Los pájaros errantes)

13.1.14

RENOVACIONES


En el azar de la palabra
las huellas cuelgan de un
hilito y al verano. La lluvia
tapa los ojos del camino. Cuánta
canción al final del sobresalto
que habita al perseguido.
Ser arrojado en
desalientos de pobre y moscas,
rehace el cómo, dónde, cuándo,
a descifrar en esperas calientes.
¿Quién pidió aceite para
la llave que nada abre, infeliz?
Nadie se ama perfectamente a sí mismo
y vagan astros y suplicios sobre
la cama del despierto que ve
ahorcaditos que lloran.

(Juan Gelman, Renovaciones)

5.1.14

Como canta el pájaro sin saber que canta


Que tal si deliramos por un ratito.
Que tal si clavamos los ojos más allá de la infamia
para adivinar otro mundo posible.

El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros.
La gente no será manejada por el automóvil ni será programada por el ordenador,
ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor.
El televisor dejará de ser el miembro mas importante de la familia
y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez
que cometen quienes viven por tener o por ganar en vez de vivir por vivir no más,
como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.

En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar
sino los que quieran cumplirlo.
Nadie vivirá para trabajar pero todos trabajaremos para vivir.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo
ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud.
Y nadie nadie, tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.

La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes.
Y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.
La comida no será una mercancía ni la comunicación un negocio
porque la comida y la comunicación son derechos humanos.
Nadie morirá de hambre porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero porque no habrán niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
Ni la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.

La justicia y la libertad, hermanas siamesas, condenadas a vivir separadas,
volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
En Argentina, las locas de plaza de mayor serán un ejemplo de salud mental
porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La santa madre iglesia corregirá algunas erratas de las tablas de Moisés
y el sexto mandamiento ordenará festejar al cuerpo.
La iglesia también dictará otro mandamiento que se le había olvidado a Dios:
Amarás a la naturaleza, de la que formas parte.

Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados,
porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar.
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan
voluntad de belleza y voluntad de justicia.
Hayan nacido cuando hayan nacido y hayan vivido donde hayan vivido
sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.

Seremos imperfectos porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses
pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido,
seremos capaces de vivir cada dia como si fuera el primero
y cada noche como si fuera la última.
 
 
(Que tal si deliramos por un ratito, Eduardo Galeano)

21.12.13

Invierno

http://www.studiolum.com/wang/persian/amini-masoumi-its-winter-02.jpg


Estoy triste, y mis ojos no lloran
y no quiero los besos de nadie;
mi mirada serena se pierde
en el fondo callado del parque.

¿Para qué he de soñar en amores
si está oscura y lluviosa la tarde
y no vienen suspiros ni aromas
en las rondas tranquilas del aire?

Han sonado las horas dormidas;
está solo el inmenso paisaje;
ya se han ido los lentos rebaños;
flota el humo en los pobres hogares.

Al cerrar mi ventana a la sombra,
una estrena brilló en los cristales;
estoy triste, mis ojos no lloran,
¡ya no quiero los besos de nadie!

Soñaré con mi infancia: es la hora
de los niños dormidos; mi madre
me mecía en su tibio regazo,
al amor de sus ojos radiantes;

y al vibrar la amorosa campana
de la ermita perdida en el valle,
se entreabrían mis ojos rendidos
al misterio sin luz de la tarde...

Es la esquila; ha sonado. La esquila
ha sonado en la paz de los aires;
sus cadencias dan llanto a estos ojos
que no quieren los besos de nadie.

¡Que mis lágrimas corran! Ya hay flores,
ya hay fragancias y cantos; si alguien
ha soñado en mis besos, que venga
de su plácido ensueño a besarme.

Y mis lágrimas corren... No vienen...
¿Quién irá por el triste paisaje?
Sólo suena en el largo silencio
la campana que tocan los ángeles.



(Juan Ramón Jiménez, Estoy triste y mis ojos no lloran)