25.8.07

Cada vez soy más el cadáver que heredaré a mis nietos

Si te digo que fui feliz, no es cierto.

No creas lo que yo creo cuando me engaño.

El recuerdo embellece lo que toca:
te quita la jaqueca que tuviste,
el sopor de la siesta lo transfigura en éxtasis
y, en cuanto a ese zapato que apretaba
tanto que impidió bailar el primer baile,
no hubo zapato. Mira: estás descalza, danzas
eternamente ingrávida en el círculo
cerrado de un abrazo.

Danzas sin esa doble barbilla de tu gula,
sin esa arruga artera
que está acechando alrededor de tu ojo.


(Rosario Castellanos, La nostalgia)

1 comentario:

I. L. dijo...

sabias palabras. me gusta el toque de comicidad que adhiere al texto, aunque en el fondo parece un irremediable cinismo.
saludos, arlette