12.10.06

Del oficio de escritor

Todo escritor es un hombre profundamente inmoral. Es el hombre que traiciona todos los principios, todas las convicciones… Un escritor es básicamente un descastado, un hombre sin clase y sin compromisos. Si conoce un escritor honesto es que debe ser muy joven y entonces le falta a usted y a él vivir un poco más.
Cualquier idea, grande, chica, elemental o muy elaborada es veneno para la literatura. La literatura se hace con emociones, con intuiciones, con dolores; con felicidades o alegrías es muy difícil. La literatura es el pantano, es el vicio. Mauriac decía: "Amigo mío, si te interesa la virtud, olvídate de la literatura. Si te interesa algo que no sea el cochambre de la vida, la porquería de la existencia, olvídate de la literatura".
Cuente cosas: eso es todo. No piense, cuente. El arranque maestro de toda literatura es: había un rey que tenía tres hijas: la primera era cuzca, la segunda era narcotraficante, la tercera era monja. Cuente y así evitará las ideas y la mezcla del agua y el vino.
Nada es tan fascinante como contar lo que hace un ser humano en la vida, en cualquier día. Si hay lucidez literaria, ahí estará todo, todos los secretos de la existencia estarán ahí.
Un hombre ama a una mujer. La mujer lo despide. El hombre se queda sin la más bella razón de existir, que era esa mujer. Nada podrá devolverle el sentido de lavida. Eso es desesperación.
El amor tiene un único afán: adueñarse del ser amado, poseer al ser amado. Fíjese bien: ser el ser amado. Ese es el ideal más intenso y más profundo del amor: convertirse en el ser amado, es decir, devorarlo. Y eso es imposible, en la medida en que el amor sólo se cumpliría y satisfaría enteramente devorando al ser amado, convirtiéndose en el ser amado, esto es imposible. El amor es imposible. Es un proyecto siempre frustráneo por el que habremos de padecer, porque nunca podrá cumplirse por entero.
Yo no tengo por qué saber de caballos para escribir sobre ellos. Los veo ya con eso sé todo. Si no se está escribiendo un libro, no se estáviviendo, no se está respirando.
No sirve uno para un carajo más que para contar palabras.
(Declaraciones tomadas de una entrevista de Josefina Estrada
a Ricardo Garibay para elsuplemento cultural Sábado
del periódico unomásuno;
desde mi correo vía El Lobo)

4 comentarios:

Axel Capanegra dijo...

Me hizo recordar una entrevista en la cual William Faulkner dice que el escritor es un hombre corrosivamente obsesionado con crear su Obra,así que no dudará en robar, estafar, o cometer cualquier latrocinio, con tal de escribirla. Desde este punto de vista, no es que sea inmoral, sino más bien amoral - al menos en lo que respecta a la creación de su obra. Por ello, Faulkner se reía de quienes ven al hecho de ser escritor como un oficio o profesión. Tonterías: la literatura no es un "tener", como el caso de tener un oficio, sino un "ser".
Bueno, pero no todos son tan amorales. Hay quienes creen, como Valéry o Yourcenar, que finalmente hablamos de "sólo literatura".

Mr. Greg dijo...

Frustráneo [!!!???]

Neologismo?

LUDA dijo...

perdón, perdón, un errorcillo por copiar y pegar

Simitrio Quezada dijo...

U... a... u...!

Maravilloso!

Por cierto ¿ya viste que Mr. Greg te dedica un texto en su blog?

quodago.blogspot.com